El presidente de la Unión Frutihortícola, Omar Carrasco, advirtió que las complicaciones climáticas afectan el abastecimiento de productos
El presidente de la Unión Frutihortícola, Omar Carrasco, advirtió que las complicaciones climáticas afectan el abastecimiento de productos y generan fuertes aumentos. El pimiento rojo pasó de $35.000 a $115.000 por caja, mientras que la papa y el limón también registraron importantes subas.
Las intensas lluvias y las inundaciones que afectan a distintas zonas del norte argentino comenzaron a sentirse en los mercados de Mendoza, donde algunos productos frutihortícolas registraron incrementos de hasta el 228% en apenas diez días. A las dificultades para trasladar la mercadería se suma el cambio de estación, que también influye en la disponibilidad y los precios.
En diálogo con MNews Radio, de El Observador Mendoza, Omar Carrasco, presidente de la Unión Frutihortícola, explicó que las complicaciones climáticas en Tucumán impiden ingresar a numerosas fincas para realizar las cosechas y retirar la producción, por lo que los comerciantes deben recurrir a proveedores de otras provincias, con mayores costos de transporte.
Uno de los casos más significativos es el del pimiento rojo, cuyo valor pasó de $35.000 a $115.000 por caja en apenas diez días. La situación también afecta a la papa y al zapallito, productos que habitualmente llegan desde Tucumán y que ahora deben trasladarse desde zonas más alejadas, como Jujuy.
Carrasco detalló que la bolsa de papa de entre 17 y 18 kilos se comercializa actualmente entre $30.000 y $32.000, luego de una sucesión de aumentos que la llevó de valores cercanos a los $12.000 y $13.000 hasta los precios actuales.
El dirigente señaló que Mendoza atraviesa un período de escasa producción local de papa y que las primeras partidas de Villa Dolores comenzarían a ingresar dentro de 15 o 20 días. Posteriormente, se sumará la cosecha mendocina, lo que podría contribuir a mejorar el abastecimiento.
Además, explicó que el almacenamiento en cámaras frigoríficas es limitado debido a los elevados costos de refrigeración, una situación que dificulta mantener reservas suficientes para afrontar los períodos de menor oferta.
Sin embargo, consideró que los precios podrían retroceder si se mantiene el ingreso de mercadería y continúa la disminución de las ventas.
Otro de los productos afectados es el limón, cuya producción también enfrenta dificultades por las inundaciones en Tucumán. Según Carrasco, el cajón pasó de costar $12.000 a ubicarse entre $20.000 y $22.000, debido a los problemas para acceder a las plantaciones y retirar la fruta.
A pesar de las fuertes subas registradas en algunos productos, el titular de la Unión Frutihortícola aseguró que la caída del consumo está funcionando como un límite para nuevos incrementos.
“Las ventas están caidísimas. Las cosas han aumentado, pero podrían haber aumentado más si las ventas estuvieran normales”, sostuvo durante la entrevista.
En ese sentido, remarcó que la falta de dinero circulante se hace sentir en los mercados mayoristas, donde cada vez son más frecuentes las operaciones mediante transferencias y cheques electrónicos.
La situación genera preocupación entre los productores, que no solo enfrentan una demanda debilitada, sino también el riesgo de perder cosechas completas por las condiciones meteorológicas.
Carrasco explicó que, a diferencia de los comerciantes, los productores son quienes quedan más expuestos ante una inundación, ya que el exceso de agua puede destruir las plantas y provocar la pérdida de los cultivos.
Frente a los aumentos, Carrasco recomendó priorizar las verduras de hoja y otros productos de estación, que mantienen valores más accesibles y presentan una mayor estabilidad.
Entre las alternativas mencionó el brócoli, la coliflor, la achicoria, la acelga, la espinaca y la lechuga, que por el momento no registran variaciones tan pronunciadas como otros alimentos.
La preocupación del sector también está puesta en las consecuencias que podría tener el fenómeno climático conocido como El Niño sobre la producción provincial durante los próximos meses.
Carrasco advirtió que todavía existe incertidumbre sobre la intensidad y distribución de las precipitaciones, ya que podrían registrarse lluvias abundantes en determinadas zonas y condiciones completamente diferentes en sectores cercanos.
Ante este escenario, representantes de los cinco mercados de la provincia mantuvieron reuniones con autoridades del Departamento General de Irrigación para coordinar acciones preventivas.
Una de las medidas previstas consiste en establecer un sistema de alertas meteorológicas con tres días de anticipación para que los productores puedan suspender temporalmente el riego de sus fincas. De esta manera, se busca que los terrenos tengan mayor capacidad de absorción ante eventuales precipitaciones intensas.
Mientras tanto, el sector frutihortícola sigue de cerca la evolución del clima y el abastecimiento desde el norte del país, dos factores que serán determinantes para establecer si los precios continúan aumentando o comienzan a estabilizarse en los mercados mendocinos.