El alcalde Mamdani y la presidenta del Concejo Municipal acordaron impulsar la Ley Romanch, que pone fin a una práctica centenaria e incluye un programa de transición laboral para unos 200 conductores
La muerte de un turista de 18 años en Central Park impulsó un proyecto de ley que prohibirá las carrozas tiradas por caballos en Nueva York a partir de 2028. El alcalde Zohran Mamdani y la presidenta del Concejo Municipal, Julie Menin, anunciaron un acuerdo político que pone fin a décadas de debate sobre una de las tradiciones más emblemáticas de la ciudad, informaron el Daily Mail y el New York Post.
La legislación se llama Ley Romanch en honor a Romanch Mahajan, el turista indio de 18 años que murió en junio cuando un caballo se desbocó y lo arrojó de la carroza. La ley prohíbe la emisión de nuevas licencias para la operación de coches de caballos y fija el 1 de junio de 2028 como fecha límite para el cierre definitivo de la industria en los cinco distritos de la ciudad.
La presidenta del Concejo, Menin, anunció que el pleno votará el proyecto el 22 de octubre. La medida ya cuenta con el respaldo formal de 29 de los 51 miembros del cuerpo legislativo, lo que garantiza su aprobación.
Con la adhesión del alcalde —quien durante el verano había manifestado apoyo al “espíritu” del proyecto, pero condicionó su firma a la inclusión de protecciones laborales—, la ley está en camino de promulgarse.
“La trágica y evitable muerte de Romanch Mahajan dejó claro que el estado actual de las cosas ya no es aceptable”, declaró Menin en un comunicado, según publicó el New York Post. “Las carrozas tiradas por caballos formaron parte de la historia de Nueva York durante mucho tiempo, pero en un Central Park cada vez más concurrido, esta tradición se convirtió en un riesgo creciente para la seguridad pública”, agregó.
El proyecto de ley contempla un plan de transición laboral para 200 conductores de carrozas en Nueva York
La versión final del proyecto incorpora un programa de transición laboral para los aproximadamente 200 conductores de carrozas que perderán su empleo.
Según la oficina de Menin, el programa incluirá orientación profesional, derivaciones a oportunidades de trabajo tanto en el sector público como en el privado —entre ellas posiciones en la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) y la Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey—, y considerará esquemas de compensación por el valor de los negocios, los caballos, el equipamiento y las licencias de los propietarios.
“Trabajamos en estrecha colaboración con el Concejo Municipal, los sindicatos, los conductores, los defensores del bienestar animal y los líderes comunitarios para lograr una transición justa que proteja a los trabajadores y ponga fin de una vez por todas a las carrozas de caballos en Central Park”, señaló la vocera del Ejecutivo municipal, Sneha Choudhary.
Los propietarios deben certificar antes del 1 de marzo de 2027 que no venderán sus caballos a mataderos
El texto también exige que los propietarios de caballos con licencia certifiquen antes del 1 de marzo de 2027 que no venderán ni transferirán a sus animales con fines de faena. “Un caballo con licencia no puede ser vendido ni transferido a una persona para propósitos de matanza, reventa para matanza, transporte hacia matanza, ni para uso en otro negocio de carrozas”, establece el articulado del proyecto, según consignó Politico.
La organización New Yorkers for Clean, Livable and Safe Streets (NYCLASS), de activismo urbano con sede en Nueva York, que impulsó durante más de una década la prohibición, celebró el acuerdo. “Con el apoyo del Concejo y del alcalde, esta prohibición largamente esperada sobre las crueles y peligrosas carrozas de caballos se convertirá en ley”, expresó la entidad en un comunicado.
Los intentos de prohibir las carrozas en Nueva York se remontan al menos a 2010, cuando Bill de Blasio la incluyó entre sus promesas de campaña para la alcaldía, en 2013. Ninguno de los proyectos anteriores logró superar el bloqueo político del Sindicato de Trabajadores del Transporte (TWU, por sus siglas en inglés), que representa a los conductores, y argumentó que sus miembros quedarían sin sustento.
El TWU promovió una legislación alternativa que mantendría la industria con regulaciones de seguridad más estrictas. Frente al avance de la Ley Romanch, representantes del sector advirtieron que recurrirán a la justicia si el proyecto se convierte en ley, porque lo consideran inconstitucional.
El caso de Mahajan intensificó el debate. Su padre, Deepak Mahajan, declaró ante el Concejo en julio: “Si la legislación anterior hubiera sido aprobada, las carrozas habrían dejado de operar el 1 de junio de 2026 —Romanch murió el 17 de junio. Esto no fue un accidente imprevisible. Que su muerte no sea en vano”.
La Conservancy de Central Park contabilizó ocho incidentes con carrozas en el parque entre mayo de 2025 y junio de 2026
Según la Conservancy de Central Park, entre mayo de 2025 y junio de 2026 se registraron al menos ocho incidentes con carrozas en el parque, incluidos casos de caballos que colapsaron con pasajeros a bordo.
El concejal Christopher Marte, impulsor del proyecto, consideró que el acuerdo representa “una oportunidad histórica” para proteger a residentes, visitantes, trabajadores y animales.
La versión anterior de la ley llevaba el nombre de Ryder, un caballo de carroza que colapsó en agosto de 2022 tras pasar el día tirando del vehículo bajo el calor del verano y murió dos meses después, en octubre, en un santuario al que había sido trasladado.