Los papeles de Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum, que tienen la intención de iniciar la actividad en las islas en 2028, retrocedían este viernes.
Las petroleras vinculadas a proyectos de explotación de hidrocarburos en la zona de las Islas Malvinas sufrieron fuertes bajas este viernes en el mercado de Londres, luego de los anuncios realizados por Javier Milei sobre nuevas sanciones contra compañías que operen sin autorización argentina.
Los papeles de Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum, las dos empresas que impulsan el proyecto offshore Sea Lion, llegaron a retroceder hasta 10% durante la jornada.
La caída se produjo después de que el Presidente anticipara una serie de medidas destinadas a reforzar la respuesta argentina frente a la explotación de recursos naturales en áreas marítimas que el país considera parte de su territorio y que se encuentran bajo administración británica.
Durante la cadena nacional, Milei sostuvo que las actividades petroleras en torno al archipiélago representan una amenaza para los intereses estratégicos de la Argentina y adelantó que las empresas involucradas podrán quedar inhabilitadas para operar en el país.
“Procederemos a inhabilitar de operar en territorio argentino a las empresas involucradas, directa o indirectamente, en proyectos en las islas Malvinas sin autorización argentina”, afirmó.
Rockhopper ya había sido sancionada por la Argentina en 2013, mientras que Navitas recibió medidas similares en 2022. En el área también cuentan con licencias para desarrollar proyectos la británica Borders & Southern y la canadiense JHI.
Además del endurecimiento de las sanciones, Milei anunció la construcción de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego y el envío al Congreso de un proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional.
Sea Lion es un yacimiento de petróleo offshore ubicado en el Atlántico Sur, a unos 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas y a una profundidad cercana a los 450 metros.
El desarrollo está a cargo de Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration y, de concretarse según los planes anunciados, se convertiría en el primer proyecto de producción de crudo a gran escala en aguas próximas al archipiélago.
El yacimiento fue descubierto en 2010 por Rockhopper. Tras varios años de estudios y planificación, las compañías tomaron la decisión final de inversión en diciembre de 2025, un paso clave para avanzar con la explotación comercial.
Según información difundida por Navitas, al 31 de julio el área contaba con 314 millones de barriles de reservas probadas y probables. La primera etapa contempla una producción estimada de 50.000 barriles por día.
El inicio de la extracción está previsto para marzo de 2028. La inversión necesaria hasta obtener el primer petróleo alcanzaría los US$1.800 millones, mientras que otros US$2.100 millones se destinarían al resto del desarrollo.
El proyecto tiene una vida útil estimada de 30 años y se convirtió en uno de los principales focos de tensión entre la Argentina y el Reino Unido por la explotación de recursos naturales en el Atlántico Sur.