La presentación de la parte argentina fue realizada el pasado martes. El proyecto Sea Lion sobre la Cuenca Malvinas Norte, en el centro de las tensiones entre ambas naciones.
El Tribunal Internacional del Derecho del Mar (ITLOS) fijó para el 10 y 11 de noviembre las audiencias orales del caso iniciado por la Argentina contra el Reino Unido por la explotación petrolera en la Cuenca Malvinas Norte, donde se desarrolla el proyecto Sea Lion.
Según un comunicado oficial del tribunal, las audiencias se celebrarán en la sala principal del organismo, serán públicas y se transmitirán en vivo por la web del ITLOS. Los miembros del cuerpo diplomático, la prensa y el público en general pueden registrarse con anticipación para asistir de forma presencial. Con las vistas orales fijadas para el 10 y 11 de noviembre, el tribunal deberá evaluar si tiene jurisdicción prima facie, si la urgencia justifica intervenir y si las medidas solicitadas son proporcionales.
Una decisión favorable a Argentina sería de cumplimiento obligatorio para el Reino Unido. Una vez constituido, el tribunal arbitral del Anexo VII podrá mantener, modificar o dejar sin efecto las medidas provisionales.
De manera puntual, Argentina pide que se ordene al Reino Unido impedir el inicio o la continuación de la explotación petrolera en la zona, que se abstenga de usar información obtenida durante la exploración en perjuicio de los derechos argentinos, que cese de impedir el cumplimiento de obligaciones ambientales y que no otorgue nuevos permisos que puedan agravar la disputa.
Es un alza de 9 puntos con relación al último cierre.
La orden del juez Kamga —registrada como caso número 37 en el tribunal— formaliza un procedimiento que comenzó el pasado 28 de septiembre, cuando Milei instruyó a la Cancillería a iniciar un arbitraje bajo el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar) y notificó formalmente a Londres. La advertencia fue explícita: si en dos semanas no se frenaba la explotación, Argentina acudiría a Hamburgo.
El plazo venció el 12 de octubre sin cambios en la postura británica. Al día siguiente, el canciller Pablo Quirno formalizó la solicitud ante el ITLOS, apoyada en el artículo 290, inciso 5, de la Convemar, que permite pedir medidas provisionales cuando aún no se ha constituido el tribunal arbitral y la urgencia de la situación lo exige. El Reino Unido ya había rechazado las medidas el 11 de octubre, en una nota que la presentación argentina describe como “una mera repetición de argumentos previamente planteados”.
El escrito de 49 páginas, firmado por el embajador Mario Oyarzábal como agente ante el tribunal, fue preparado con intervención de la Cancillería y la Secretaría Legal y Técnica, conducida por María Ibarzabal.
El yacimiento en disputa se ubica a 107 millas náuticas (unos 198 kilómetros) al norte de Malvinas, sobre un área de 541,40 km² dentro de la licencia PL032. La operación está liderada por la israelí Navitas Petroleum, que controla el 65% del proyecto, y la británica Rockhopper Exploration, con el 35% restante. Ambas tomaron la decisión final de inversión a fines de 2025 y fijaron como meta el inicio de la producción en el primer trimestre de 2028.
Según el reporte trimestral de Navitas del 24 de agosto de 2026, la campaña de perforación de la fase 1 de Sea Lion “se espera que comience a principios de 2027”. Rockhopper confirmaba el mismo día que los trabajos en las islas avanzaban según lo previsto, con la preparación de muelles, alojamientos e infraestructura para la llegada del equipo de perforación. El reporte de flota de julio de 2026 de Noble Corporation registraba que la plataforma semisumergible Noble Endeavour iniciaría operaciones en “Sudamérica” en enero de 2027.
El desarrollo completo -según consta en la presentación formal presentada por la Argentina- contempla 23 pozos terminados distribuidos en seis centros de producción, una unidad de perforación submarina anclada al lecho dentro de una zona de exclusión de 500 metros y un buque de producción, almacenamiento y descarga (FPSO) con una zona de exclusión de 1.275 metros de radio.
Fuente: Infobae