Consumado el 3-0 en Córdoba, el marcador central se acercó intencionalmente a protestar ante el árbitro por un gol anulado a Ángel Correa. La amonestación le impedirá disputar el clásico frente a Racing, pero le garantiza llegar limpio al Superclásico en La Bombonera.
La contundente victoria por 3-0 frente a Belgrano en el estadio Mario Alberto Kempes por la 13ª fecha del Torneo Clausura dejó un detalle no menor una vez decretado el pitazo final. El marcador central Lucas Martínez Quarta se dirigió de manera decidida hacia el árbitro principal, Pablo Dóvalo, para protagonizar un intercambio verbal que derivó de inmediato en la exhibición de una tarjeta amarilla. Con esa amonestación, el defensor completó el límite reglamentario y forzó una sanción estratégica en una etapa culminante del certamen.
De acuerdo con el informe de la terna arbitral, el reclamo del zaguero estuvo formalmente motivado por una acción puntual sobre el cierre: "Cuando finalizó el juego, el marcador central protestó por el gol que le anuló a River en lo que hubiese sido el 4-0 por intermedio de Ángel Correa". Sin embargo, la vehemencia y el ademán posterior al cierre del encuentro respondieron a una maniobra calculada para "limpiarse" disciplinariamente y no quedar condicionado en los compromisos decisivos.
El futbolista surgido de las divisiones inferiores millonarias arrastraba cuatro tarjetas acumuladas a lo largo del certamen, producto de sanciones recibidas frente a Rosario Central, Tigre, Vélez Sarsfield e Independiente Rivadavia. Con la quinta amarilla acreditada en su ficha, Martínez Quarta deberá cumplir una fecha de suspensión el próximo domingo ante Racing Club en el estadio Monumental, garantizándose así su presencia sin riesgo disciplinario para la visita a Boca Juniors en La Bombonera por la 15ª fecha, un Superclásico determinante para la clasificación a los playoffs y el pase a la Copa Libertadores 2027.