Cuando un glaciar rompió la resistencia de la represa y arrasó con hielo, barro y rocas la zona fronteriza del Himalaya,
Nueve días después de quedar atrapado en un túnel tras el colapso de un glaciar en el Himalaya, el capataz Sanjay Sah fue rescatado de una represa hidroeléctrica en Nepal. Sah relató que su prioridad fue evacuar a sus compañeros, logrando advertir a más de 40 personas antes de quedar atrapado. Durante su encierro, sin luz ni noción del tiempo, Sah recurrió a la repetición del "maha mantra", una técnica milenaria que, según estudios científicos, ayuda a reducir el estrés y la ansiedad al activar el sistema nervioso parasimpático y disminuir la actividad cerebral asociada a la rumiación.
Junto a Sah, también fue rescatado Kabir Maharjan, supervisor mecánico de 45 años. Ambos fueron trasladados a un hospital en Katmandú y su estado se reportó como estable. El rescate se produjo después de que equipos de búsqueda escucharan una débil señal desde el interior del túnel, lo que el experto Arnold Dix calificó de "milagro", dada la dificultad de perforar 50 a 60 metros de escombros.
Este suceso es parte de una catástrofe mayor que ocurrió el 26 de agosto, cuando el colapso de un glaciar en la frontera entre China y Nepal provocó un "tsunami himalayo" de lodo y agua. Las inundaciones destruyeron carreteras, puentes y represas, dejando un saldo de 1.287 cuerpos recuperados y 5.083 personas desaparecidas en Nepal, además de 21 muertos y 541 desaparecidos en China.
La ONU ha señalado que la magnitud de la destrucción dificulta enormemente el acceso humanitario a las zonas afectadas. Las labores de búsqueda continúan en varios puntos, con el apoyo de expertos de India, China y Corea del Sur, mientras las autoridades estiman que al menos 900 trabajadores podrían seguir atrapados en los túneles.