Un bombardeo ruso perpetrado este lunes con un vehículo aéreo no tripulado en la localidad ucraniana de Nova Vodolaha impactó de lleno en un espacio público concurrido por familias. El presidente Volodímir Zelensky confirmó las víctimas fatales, exigió mayor apoyo internacional y denunció un acto terrorista contra civiles.
Una nueva tragedia sacudió este lunes a Ucrania luego de que un ataque con un dron ruso golpeara un parque en la localidad de Nova Vodolaha, situada en la región nororiental de Kharkiv. El bombardeo, perpetrado en pleno día cuando numerosas familias y niños se encontraban en el lugar, dejó un saldo preliminar de seis muertos —incluidas dos menores de edad— y al menos 15 heridos.
El gobernador regional, Oleh Syniehubov, informó a través de Telegram que el ataque se produjo alrededor de las 16.30 hora local en el parque central del municipio, ubicado a unos 30 kilómetros al suroeste de Kharkiv. Según datos preliminares, el proyectil utilizado fue un dron del tipo Geran-3 (o Shahed), que impactó de manera directa contra una zona recreativa cercana a un café.
La Fiscalía ucraniana y el propio presidente Volodímir Zelensky detallaron la identidad de parte de las víctimas. Entre los fallecidos se encuentran tres mujeres de 28, 34 y 36 años, además de dos niñas de 1 y 11 años. Zelensky lamentó especialmente el caso de una bebé de poco más de un año llamada Angelina, nacida en agosto de 2025, cuya madre, Inna, falleció horas después a causa de las graves heridas en un hospital de la zona.
"Son fotos terribles, pero detrás de ellas hay vidas destrozadas y la verdad sobre esta guerra", expresó el mandatario ucraniano al calificar el hecho de "pura atrocidad". Por su parte, el ministro del Interior, Iván Viguivski, y el gobernador Syniehubov coincidieron en denunciar un "acto terrorista" deliberadamente dirigido contra civiles, remarcando que en el parque no existía ningún tipo de infraestructura militar.
En medio del dolor, el presidente ucraniano aprovechó el trágico episodio para renovar sus críticas y pedidos a la comunidad internacional. En un escenario marcado por la tensión diplomática tras la decisión de Washington de levantar parte de las sanciones contra Moscú, Zelensky urgió a los aliados occidentales a reforzar las defensas aéreas de Kiev.
"Le pedimos que aplique la ley Lindsey Graham. Pedimos a Europa que continúe su apoyo. Les pedimos que hagan todo lo posible para que llegue la paz y se garantice la seguridad", enfatizó el mandatario, exigiendo que se mantengan las presiones económicas sobre Rusia mientras continúen los ataques contra la población civil.