La firma francesa desplegó su visión deportiva y tecnológica con el impactante concept E-T16 de 827 CV en homenaje al mítico 205 del Grupo B, la reinterpretación futurista del coupé RCZ con batería de estado sólido y el debut ante el público del flamante E-208 GTi.
En el marco del Salón del Automóvil de París 2026, Peugeot desplegó una ambiciosa ofensiva que combina su legado en el automovilismo de competición con la vanguardia de la propulsión eléctrica. La compañía del león acaparó la atención del público local e internacional mediante la exhibición simultánea de cuatro proyectos clave: el descomunal E-T16 Concept con 827 CV, el prototipo RCZ Vision en carácter de primicia global, el laboratorio rodante Polygon Concept y el nuevo E-208 GTi de producción.
La máxima atracción del stand fue el E-T16 Concept, concebido como tributo a los 40 años del doble campeonato mundial de rally logrado por el 205 T16 en 1985 y 1986. Desarrollado en conjunto con Peugeot Sport, este hyperhatch 100% a batería eroga unos imponentes 827 CV que le permiten acelerar de 0 a 300 km/h en apenas 16 segundos. Además de su rendimiento extremo, el modelo anticipa trazos estéticos que adoptará la futura generación del 208 de serie, destacando una renovada firma luminosa y el esquema de mando rectangular Hypersquare con dirección digital steer-by-wire sin conexión mecánica.
En paralelo, la automotriz sorprendió al revivir su recordada silueta deportiva bajo el nombre de RCZ Vision. Diseñado sobre la arquitectura STLA One con un lenguaje denominado Feline Future, el coupé integra un esquema eléctrico de 1.000 voltios asociado a baterías de estado sólido desarrolladas junto a Factorial Energy. El conjunto homologa 507 CV de potencia, una autonomía de hasta 600 kilómetros y un consumo ultraeficiente de 11,5 kWh/100 km, complementado en el habitáculo por paneles MicroLED transparentes.
El costado comercial más tangible estuvo representado por el E-208 GTi, el primer deportivo de la emblemática sigla impulsado íntegramente por electricidad. Con una mecánica calibrada por la división de carreras que entrega 285 CV y una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,5 segundos, el modelo se exhibió junto a un histórico 205 GTI 1.9 de 1986 en tono rojo Vallelunga y al prototipo Peugeot 9X8 del Campeonato Mundial de Resistencia (WEC), ratificando la continuidad de la genética deportiva de la marca hacia la era cero emisiones.