El gobernador y el líder de La Cámpora se reunieron en la antesala del cónclave partidario para calmar las tensiones internas y ordenar los pasos institucionales rumbo al congreso del justicialismo.
En medio de un clima marcado por la desconfianza y los cortocircuitos recientes, el gobernador Axel Kicillof y el diputado Máximo Kirchner mantuvieron este martes un encuentro clave en la ciudad de La Plata. La cumbre, catalogada por los propios protagonistas como “muy buena” y de alta predisposición dialoguista, sirvió para desactivar fricciones y encauzar la reunión del Consejo Partidario del PJ bonaerense prevista para este miércoles.
De la reunión también participaron la vicegobernadora Verónica Magario, el intendente de Almirante Brown, Mariano Cascallares, y el jefe comunal de Lomas de Zamora, Federico Otermín. Se trató del primer contacto formal entre Kicillof y Kirchner desde la coordinación del operativo de despedida del músico Indio Solari en Avellaneda, un hiato temporal que evidencia el nivel de distancia política que impera entre ambas terminales.
El cónclave oficial del justicialismo se desarrollará este miércoles a las 17:00 en la sede partidaria platense, bajo la presidencia del mandatario provincial. Entre los puntos centrales del temario figuran la convocatoria formal al Congreso del PJ —tentativamente fijada para el próximo 14 de noviembre—, la autorización de obras y un análisis de coyuntura sobre la situación socioeconómica del país.
Detrás de la formalidad institucional, la tregua acordada sella un nuevo capítulo en la reorganización del peronismo provincial. Según los entendimientos previos alcanzados por los equipos negociadores, Máximo Kirchner asumirá la presidencia del futuro congreso partidario, mientras que el intendente de Malvinas Argentinas continuará al frente de la junta electoral.
Pese a los ruidos generados por declaraciones cruzadas y las diferencias en torno al armado electoral de cara al 2027, el sector alineado con el gobernador prioriza evitar mayores escaladas de confrontación pública, focalizando la estrategia en la gestión y en la construcción de reglas claras para el futuro, con el objetivo de encauzar una transición ordenada dentro del peronismo bonaerense.