La Provincia abrió la licitación pública para concesionar por 12 años la histórica Puerta Norte del Ecoparque. El privado financiará la restauración de los edificios patrimoniales de 1941, locales gastronómicos y un anfiteatro multimodal.
El Gobierno de Mendoza puso en marcha el proceso de licitación pública para otorgar en concesión por un plazo de 12 años la explotación, restauración y refuncionalización integral de la histórica Puerta Norte del Ecoparque, correspondiente al antiguo acceso al ex Zoológico provincial. La iniciativa, tramitada por la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque, establece un esquema asociativo en el que el adjudicatario privado deberá asumir la totalidad del financiamiento de las obras de recuperación edilicia, equipamiento y mantenimiento posterior, liberando de erogaciones presupuestarias a las arcas públicas provinciales.
De acuerdo con el pliego de bases y condiciones elaborado para la compulsa, la empresa adjudicataria contará con un plazo perentorio máximo de 15 meses desde la firma del contrato de concesión para concluir las intervenciones arquitectónicas y dejar habilitado el sector, emplazado en una ubicación estratégica que articula el paseo ambiental con el circuito turístico del Cerro de la Gloria y las trazas principales del Parque General San Martín.
El núcleo central del proyecto consiste en la preservación y puesta en valor de un valioso conjunto de inmuebles diseñados en 1941 por el emblemático arquitecto Daniel Ramos Correa, los cuales integran la identidad arquitectónica e histórica del predio cordillerano. Las tareas exigidas demandarán la consolidación y refuerzo estructural de las edificaciones existentes, la recuperación minuciosa de carpinterías originales, la renovación completa de redes de servicios y el acondicionamiento integral de los espacios exteriores e interiores, abarcando la exboletería, el pórtico principal, un antiguo kiosco y las dependencias anexas bajo criterios de conservación patrimonial.
Asimismo, el máster plan contempla la transformación del histórico focario —una estructura circular de aproximadamente 745 metros cuadrados actualmente en desuso— en un anfiteatro multimodal al aire libre. Este espacio será acondicionado para albergar espectáculos artísticos, actividades culturales comunitarias, funciones educativas y programas vinculados con la divulgación ambiental y la preservación de la biodiversidad.
El esquema de explotación comercial habilitará la instalación de un polo de servicios gastronómicos que podrá albergar restaurantes, cafeterías, salones de té, confiterías y heladerías, cuyas instalaciones deberán adecuarse armónicamente a las particularidades morfológicas y ambientales del entorno vegetal y montañoso del piedemonte.
En el plano funcional y comunitario, el futuro concesionario estará obligado a refaccionar y garantizar el mantenimiento permanente y la gratuidad de los sanitarios públicos del sector, mejorando de forma sustancial las comodidades para los visitantes y deportistas que transitan por la zona. El plan de obras se completará con el rediseño de senderos peatonales, la incorporación de equipamiento urbano antivandálico, nueva iluminación led de bajo consumo y la eliminación de barreras arquitectónicas para asegurar la accesibilidad universal en todo el perímetro intervenido.