Mendoza
15°C
clima

Escuchá Mnews Radio 106.1 en vivo

MundoSe trata del SS United States

Hundirán un  transatlántico en noviembre para crear el arrecife artificial más grande del mundo

Las autoridades prevén sumergir el legendario transatlántico frente a Florida, tras completar el retiro de residuos y recibir las autorizaciones ambientales requeridas por los organismos reguladores

Martes, 27 de Octubre de 2026

El SS United States, el legendario transatlántico que en 1952 cruzó el Atlántico en tiempo récord y que todavía conserva esa marca de velocidad, se prepara para su hundimiento definitivo frente a las costas de Florida.

Tras casi tres décadas amarrado en Filadelfia y un prolongado litigio legal, la nave se encuentra en Mobile, Alabama, donde un equipo especializado completa los últimos trabajos de limpieza antes de convertirse en el arrecife artificial más grande del mundo.

El proyecto, liderado por el condado de Okaloosa, combina una operación de ingeniería compleja con un fuerte componente de memoria histórica, ya que el barco llegó a transportar presidentes, celebridades y miles de inmigrantes durante sus 17 años de servicio activo.

Las autoridades de Okaloosa prevén sumergir el SS United States durante la segunda semana de noviembre, aunque la fecha exacta podría modificarse por las condiciones climáticas, según informó la agencia Associated Press.

El buque se hundirá frente a la costa de Florida para convertirse en el arrecife artificial más grande del mundo

El punto elegido se ubica a 22 millas náuticas (41 kilómetros) al suroeste de Destin y a 32 millas náuticas (59 kilómetros) al sureste de Pensacola.

El lecho marino en esa zona alcanza una profundidad aproximada de 180 pies (55 metros), mientras que las cubiertas superiores del barco quedarán a unos 60 pies (18 metros) de la superficie, lo que permitirá el acceso tanto a buzos principiantes como experimentados, detalló The Independent.

Además, este sitio se encuentra además a 12 millas náuticas (22 kilómetros) del USS Oriskany, un portaaviones hundido como atractivo de buceo en 2006.

Con casi 1.000 pies (305 metros) de eslora, el SS United States supera en más de 100 pies (30 metros) a la longitud del RMS Titanic. La nave fue diseñada también para funcionar como buque militar de tropas en caso necesario.

En su viaje inaugural de 1952, el transatlántico batió el récord de velocidad en el Atlántico al promediar más de 41 millas por hora (66 kilómetros por hora) a 36 nudos. Completó la travesía en tres días, 10 horas y 40 minutos, superando por 10 horas la marca que ostentaba el RMS Queen Mary. Hasta la actualidad conserva el récord de velocidad transatlántica para un buque de pasajeros.


La nave batió en 1952 el récord de velocidad de travesía en el océano Atlántico con una marca de tres días, 10 horas y 40 minutos 

El barco permaneció amarrado en el río Delaware, en Filadelfia, desde 1996. Según CBS News, los intentos de restauración fracasaron repetidamente por los altos costos, mientras un conflicto legal sobre el pago de renta entre la SS United States Conservancy y los propietarios del muelle terminó en una orden judicial que obligó a desalojar la embarcación.

Una demanda presentada en 2024 ante un tribunal federal mostró que la organización adeudaba miles de dólares en concepto de alquiler.

El condado de Okaloosa compró el barco en 2024 por un millón de dólares a la SS United States Conservancy, según National Geographic. La partida desde Filadelfia se concretó en febrero de 2025, con decenas de personas reunidas junto al río para despedir a la nave.


Dicho traslado hacia Mobile, Alabama, se completó tras un remolque de 12 días, y desde marzo de 2025 el barco permanece atracado en esa localidad para su acondicionamiento.

En Mobile Bay, el capitán Tim Mullane encabeza un equipo de 30 personas que trabaja desde hace seis meses retirando cableado, vidrio, plástico y sustancias químicas peligrosas del interior del barco, difundió National Geographic.

Una de las tareas centrales es la limpieza de los 120 tanques de combustible, para lo cual se utiliza una hidrolavadora industrial que elimina residuos aceitosos acumulados durante décadas.

El equipo ya retiró más de 300 ojos de buey y desmontó las cuatro hélices del transatlántico. Está previsto que una grúa de 60 metros extraiga las dos chimeneas de 20 metros que todavía se elevan sobre la cubierta. “No existe un proyecto más grande, y nunca habrá uno igual porque ya no se construyen barcos como este”, afirmó Coleen O’Malley, cofundadora de Coleen Marine.


Un equipo de operarios limpia 120 tanques de combustible y retira sustancias peligrosas en Mobile Bay antes del traslado definitivo 

El biólogo marino Alex Fogg, del condado de Okaloosa, trabaja junto a Mullane para garantizar que la operación cumpla con la normativa ambiental vigente. Ambos revisan a diario los avances para priorizar la eliminación de sustancias tóxicas antes del hundimiento. “El SS United States es, sin duda, el Everest de los proyectos”, señaló Fogg.

Una vez concluida la preparación, Fogg inspeccionará el barco para certificar la retirada de materiales peligrosos. Posteriormente, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) y otras agencias reguladoras realizarán sus propias inspecciones para verificar el cumplimiento de los estándares exigidos antes de autorizar el hundimiento.

El plan contempla llenar los 120 tanques de combustible con 6,6 millones de litros de agua para lograr un descenso controlado. Un remolcador trasladará la nave 240 kilómetros hasta el punto designado frente a Florida. En el lugar, 20 tripulantes equipados con sopletes de alta potencia abrirán orificios en el casco para permitir el ingreso progresivo de agua marina.


La coordinación resulta determinante: una entrada desigual de agua podría provocar que el barco se hunda antes de tiempo o vuelque con la tripulación a bordo. En 2002, durante la inmersión del Spiegel Grove, un error operativo hizo que el barco volcara parcialmente, lo que llevó a Fogg, Mullane y un equipo de ingenieros a elaborar un modelo detallado del SS United States para definir la ubicación de los orificios.

Si el procedimiento se desarrolla según lo previsto, el hundimiento durará menos de 45 minutos y Mullane será el último en abandonar la nave, justo antes de su descenso final.

El proyecto forma parte de una inversión de USD 10,1 millones del condado de Okaloosa destinada a la adquisición, el traslado, la limpieza y el hundimiento del barco, de los cuales un millón de dólares está reservado para un museo en tierra sobre la historia de la embarcación, según The Independent.

Claves del contenido